jueves, 26 de septiembre de 2013

El Metrónomo: ¿Aliado o Enemigo?


 
Como productores, ¿cuántas veces hemos visto proyectos fuera de tempo?
Como músicos, ¿cuántas veces hemos temido que viniese alguien y nos dijese?  “hey, ¿probaste tocar con metrónomo?”
Pero realmente ¿qué es y para qué sirve el metrónomo?
 O sea más allá de lo obvio, ¿qué utilidades le podemos dar a esta herramienta sin que su peso y su tempo constante nos aplasten la creatividad o nos lleven a un estrés desmedido por seguirle el paso?

BPM: 


Para comenzar a entender esta herramienta, tenemos que entender qué son los “Beats per minute”. Básicamente, como lo dice la misma palabra,  se refiere a cuántos golpes por minuto hay en una canción. Esos golpes son, en realidad, la “negra” de la canción con la que estamos trabajando.
Por ejemplo, el reloj que está en nuestra cocina tiene un tempo constante de 60 bpm, o sea un golpe por segundo (cada vez que la manecilla más larga se mueve). También podríamos decir que tiene un bpm de 120 y aun seguiríamos hablando de la misma canción,  lo que modificamos fue la subdivisión de los tiempos (pasamos de negras a corcheas). Medir en 60 o en 120 bpm  es una cuestión de comodidad, y por lo general, lo determina cómo se mueve nuestro pie al escuchar la canción. Es decir que depende de la persona que está trabajando en el proyecto. Una balada puede trabajarse a un tempo de 80 por el feeling que genera tener el pulso en esa subdivisión, pero quizás nos convenga tener la subdivisión en negras 160 si estamos tocando un tema de metal.
Aclarado este apartado teórico,  comencemos a hablar de producción.

¿Es necesario el metrónomo?¿ Cuándo?

Este es un tema escabroso, especialmente cuando nosotros los productores consideramos que la banda con la que estamos trabajando necesita introducir esta herramienta.
La primera reacción de las bandas generalmente es la de ponerse a la defensiva, especialmente  el baterista. Muchos de ellos consideran que proponer la introducción de un metrónomo implica que indirectamente le estamos sugiriendo que carece de buen tempo, o que por lo menos notamos alguna deficiencia en el área rítmica.
Esto no tiene porque ser totalmente así.

Metrónomo: ¿guía o dictador?        


Sin duda, conocemos muchísimas bandas que han hecho discos históricos sin la necesidad de usar metrónomo (Pink Floyd, Metallica, Led Zeppelin, los Beatles y un gigante ETC). Este sería un argumento más que válido de parte de cualquier músico para descartar la idea de introducir un metrónomo como herramienta de trabajo.
Creo yo que aquí confluyen dos cuestiones fundamentales: primero y principal, las bandas que graban sin metrónomo tienen un Groove INCUESTIONABLE.
¿Qué quiero decir con esto? Que toda la banda se acelera y se atrasa de una manera natural, que si bien no hay un tempo constante durante toda la canción, todos siguen el mismo feeling, la misma cadencia. 
No existen cambios abruptos y marcados (por lo menos no son tan notorios) de tiempo. Si hay un corte, todos saben dónde entrar y lo hacen de manera ordenada y lo que es más importante, de manera musical.
La segunda cuestión, y aquí creo que es cuando nos ponemos mas prácticos, es que las bandas  consagradas (o que tienen mucho presupuesto),  pueden darse un lujo que no muchas bandas pueden. Alquilan el estudio (si es que no es de ellos) por meses y meses, componen, ensayan y graban en el estudio mismo . Lo hacen todos juntos, en una sala gigante, y con un arsenal de canales y micrófonos envidiable.
Hoy en día, para las bandas under,  este tipo de producción es prácticamente una fantasía, ya que son muy costosas. Los estudios a los que tienen acceso tienen una cantidad de canales acotada, o cuentan con salas muy chicas que no permiten aislar de forma correcta los instrumentos. Lo más común hoy en día es (con mucho viento a favor) alquilar un estudio grande para grabar bajos y baterías (pistas básicas) y luego grabar en un estudio mucho más barato a través de overdubs, guitarras, voces, vientos,  percusiones y todo lo que se les pueda ocurrir.
Intentar llevar adelante este tipo de grabaciones sin un metrónomo, puede transformarse en una verdadera pesadilla.
Vamos a poner un ejemplo práctico.
 Supongamos que hicimos tres tomas de batería y bajo. En la primera, la intro está bien. En la segunda, nos gusta el estribillo del bajo, pero no el de la batería. En la tercera, todo es un desastre pero el baterista se inspiró con los fills de los puentes.
Si no se usa el metrónomo, no hay forma de poder hilvanar las tomas. Básicamente,  porque el Groove de cada tocada que hicimos es distinto y si hiciésemos un collage de las tres tomas sin metrónomo, sonaría como una banda que se tomó 30 cervezas antes de grabar.
Lo mismo pasa si queremos hacer luego un overdub de guitarras. Sin un metrónomo que haya servido de guía a la hora de grabar las pistas básicas, el guitarrista no tiene un tiempo constante para seguir, ¡y ni que hablar si la canción con la cual estamos trabajando tiene una introducción en la que nuestro guitarrista tocó sin base rítmica!
Queda en la muñeca del productor y en el oído de los músicos y técnicos hasta dónde volverse un fundamentalista del metrónomo.
En la era digital en la que vivimos, en la cual existen mil plugins para poner “a tempo” una batería,  es muy común intentar que todos los golpes suenen perfectos con la grilla, corregir los 10 mili-segundos que hay entre el golpe del bombo y la nota del bajo. Yo sinceramente pienso que hacer eso es matar  la performance del músico.
Los seres humanos respiran y no lo hacen de una manera constante, con lo que si hay un tempo constante (siempre atrás del metrónomo o siempre adelante) o si la banda hace pequeños adelantamientos o pequeños atrasos del tempo que da el metrónomo, pero lo hace de manera musical, ordenada y que acompaña el concepto del tema, debería dejarse así y no editarse, dejar que la música se desarrolle y respire.

Consejos!!!:

 Una buena idea para que los músicos empiecen a tocar con metrónomo sin sentir que están haciendo algo antinatural es hacer maquetas de las canciones con una batería electrónica. Las baterías electrónicas jamás se pierden o se van de tempo y son musicales. Si un músico les trae una maqueta hecha con una máquina de ritmos, y suena bien, alégrense porque ahí tienen un músico que toca con metrónomo!

Ejemplos:

Está es LA canción por excelencia de lo que sucede cuando se graba sin metrónomo y se quieren utilizar distintas tomas ¿O acaso no les pareció raro que de repente John cantase más grave? Pero queda excelente con el concepto!!!!


Aquí podemos ver cómo una banda ( y toda una sinfónica entera) tienen un groove excelente sin necesidad del metrónomo (fíjense cómo el baterista va desacelerando a medida que hace la cuenta con el hihat)


Y por último, aquí tenemos un ejemplo de una banda que, en vivo, toca perfecto con una máquina de ritmo sin perder expresividad y el abanico de posibilidades que eso le abre.